34 leyendo ahora
Noticias de actualidad

Un disparo cada 63 pases: el problema del Real Valladolid no es tener el balón, sino qué hace con él

El Real Valladolid está encontrando muchas dificultades para transformar su circulación de balón en peligro real. Después de las cuatro primeras jornadas de Liga, los números muestran un contraste llamativo: el conjunto de Fran Escribá acumula 1.821 pases y únicamente 29 disparos.

La relación entre ambas estadísticas deja un dato muy gráfico: el Pucela necesita aproximadamente 63 pases para generar un remate.

1.821 pases para solo 29 disparos

El Real Valladolid no está teniendo especialmente problemas para dar continuidad a sus posesiones. El equipo mueve el balón, acumula pases y es capaz de enlazar acciones durante los partidos.

La dificultad aparece cuando tiene que convertir esa circulación en profundidad. Los 29 disparos en 360 minutos de competición equivalen a poco más de siete intentos por encuentro. Si se relacionan con los 1.821 pases realizados, aparece esa media de un remate cada 62,8 pases.

Es decir, el balón pasa muchas veces por los pies de los jugadores blanquivioletas antes de que una jugada termine en disparo.

Mucha circulación, poca amenaza

El dato ayuda a explicar una de las sensaciones que está dejando el Valladolid durante este comienzo de temporada. El equipo puede tener fases en las que mantiene la posesión y mueve al rival, pero le está costando encontrar el último pase, romper líneas y llegar al área con la frecuencia necesaria.

No se trata únicamente de marcar más. Antes de mejorar la eficacia, el Pucela necesita generar un volumen mayor de situaciones de remate.

Solo dos goles en cuatro jornadas

El problema termina reflejándose inevitablemente en el marcador. Después de cuatro partidos, el Real Valladolid suma únicamente dos goles a favor. Luis Chacón marcó frente al Cádiz y el triunfo contra el Andorra llegó gracias al tanto en propia puerta de Diego Alende.

Por tanto, de los 29 disparos realizados, únicamente uno ha acabado directamente en gol de un futbolista del Valladolid. Los delanteros, además, continúan sin estrenarse.

El siguiente paso del equipo de Escribá

La victoria frente al Andorra permite trabajar desde una situación mucho más cómoda, pero también ofrece margen para corregir aspectos que todavía están lejos de funcionar a pleno rendimiento. Uno de ellos parece especialmente evidente: hacer que cada posesión tenga más intención ofensiva.

Mover bien el balón es importante, pero la estadística muestra que el Real Valladolid necesita convertir con mayor frecuencia esa circulación en ocasiones. Tras cuatro jornadas, el dato resume perfectamente la situación: 1.821 pases, 29 disparos y aproximadamente 63 pases necesarios para producir cada remate.

El problema del Pucela no parece estar únicamente en tener el balón. Está en conseguir que ese balón termine haciendo daño al rival.

Más noticias relacionadas

Comentarios

Sé el primero en comentar esta noticia.

Deja tu comentario

Tu email no se publica. Los comentarios pueden tardar en aparecer.