El Real Valladolid cuenta actualmente con tres futbolistas franceses en su plantilla: Mathis Lachuer, Clément Michelin y Julien Ponceau. Tres perfiles diferentes, con situaciones distintas dentro del club, pero llamados a tener protagonismo en una temporada en la que Fran Escribá deberá construir un equipo competitivo y con una identidad clara.
Mathis Lachuer, llamado a ser importante
Mathis Lachuer llegó la pasada temporada procedente del Mirandés y tiene contrato con el Real Valladolid hasta 2029. El centrocampista francés, de 25 años, vivió una campaña de altibajos en su primer curso como blanquivioleta. Su inicio no fue sencillo, pero con el paso de las jornadas fue creciendo hasta terminar asentándose en el once en el tramo final de Liga bajo las órdenes de Fran Escribá.
Lachuer disputó 860 minutos repartidos en 22 encuentros y firmó dos asistencias. Más allá de los números, su evolución dejó buenas sensaciones en el cuerpo técnico, que espera que esta temporada pueda dar un paso adelante. En el club confían en que sea una pieza importante en la medular y que pueda ejercer como uno de los timones del centro del campo pucelano.
Michelin, una continuidad en el aire
La situación de Clément Michelin es diferente. El lateral derecho francés llegó en el mercado de invierno procedente del Racing de Santander con la expectativa de hacerse con un puesto importante en el equipo. Sin embargo, sus actuaciones no terminaron de convencer y acabó perdiendo protagonismo, quedándose en el banquillo en buena parte de los encuentros.
Michelin, de 29 años, tiene contrato con el Real Valladolid hasta 2028, aunque su continuidad no está asegurada. El club vería con buenos ojos una salida si aparece una opción interesante en el mercado, ya que no terminó de consolidarse en su primera media temporada como blanquivioleta.
El defensor disputó 500 minutos en 9 partidos, unos registros discretos para un futbolista que llegó con cartel de titular. Su futuro dependerá de las necesidades de la plantilla y de las oportunidades que puedan surgir durante el mercado.
Julien Ponceau, de fichaje estrella a pieza clave
El tercer francés de la plantilla es Julien Ponceau, uno de los nombres propios de la pasada temporada. Llegó como uno de los fichajes más ilusionantes del Real Valladolid y, aunque le costó hacerse con la titularidad, terminó ganando peso hasta convertirse en un jugador importante para el equipo.
Ponceau, de 25 años, disputó 2.450 minutos repartidos en 36 encuentros, en los que marcó un gol y repartió tres asistencias. Sus cifras ofensivas pueden mejorar, pero su participación y su crecimiento durante el curso le convierten en uno de los futbolistas llamados a ser clave esta temporada.
En el Real Valladolid esperan que el centrocampista francés mantenga su importancia dentro del equipo y pueda dar un salto en producción ofensiva, especialmente en goles y asistencias. Tras una campaña de adaptación, Ponceau afronta el nuevo curso con la responsabilidad de confirmar las expectativas generadas con su fichaje.
Tres franceses, tres contextos diferentes
Lachuer, Michelin y Ponceau representan tres situaciones muy distintas dentro del Real Valladolid. El primero apunta a ganar peso en el centro del campo; el segundo tiene su futuro en el aire; y el tercero parte como una de las piezas llamadas a liderar el proyecto blanquivioleta.
Fran Escribá tendrá que decidir el papel de cada uno en una plantilla que todavía puede sufrir movimientos durante el mercado. Lo que parece claro es que el acento francés seguirá presente en el vestuario del Real Valladolid.
