Mathis Lachuer estaba aprovechando una de sus grandes oportunidades de este inicio de temporada ante el Andorra, pero una expulsión cuando el encuentro ya había terminado terminó ensombreciendo una actuación que hasta ese momento había sido muy positiva.
La ausencia de Thiago Ojeda abrió una plaza en el centro del campo y Fran Escribá apostó por Lachuer desde el inicio, situándole por delante de Álex Balboa en la elección para acompañar a Julien Ponceau.
El francés respondió a la confianza del técnico con el que posiblemente haya sido su partido más completo desde que viste la camiseta del Real Valladolid.
Protagonista también en el gol
Lachuer estuvo correcto en la medular y tuvo además una participación directa en la acción que terminó decidiendo el encuentro. Fue suyo el centro al área que Diego Alende terminó introduciendo en su propia portería, una jugada que permitió al Real Valladolid ponerse por delante y acabar sumando los tres puntos frente al Andorra.
Una acción que reforzaba todavía más una actuación con la que Lachuer parecía estar ganando terreno dentro de la competencia existente en el centro del campo.
Una expulsión con el partido terminado
Todo cambió después del pitido final. Con el encuentro ya concluido, Lachuer fue expulsado después de empujar a un integrante del cuerpo técnico del Andorra. Una acción innecesaria que le costará perderse el próximo compromiso liguero y que empaña un partido en el que había aprovechado prácticamente todas sus oportunidades para reivindicarse.
El propio Fran Escribá mostró su descontento posteriormente en rueda de prensa y no escondió su enfado con el futbolista: “Tenemos dos jugadores con dudas en el centro del campo. Es un error muy infantil de Lachuer”.
De aprovechar la oportunidad a dejar una duda para la próxima jornada
La actuación de Lachuer deja así dos lecturas completamente diferentes. Por un lado, demostró que puede ser una alternativa importante para Escribá en el centro del campo, respondiendo cuando la baja de Ojeda le abrió las puertas del once y participando en la jugada del único gol.
Por otro, su expulsión en una acción completamente evitable llega justo cuando parecía haber dado un paso adelante en la pelea por los minutos. Lachuer aprovechó su oportunidad durante el partido, pero terminó complicándose él mismo después del pitido final. Una expulsión que empaña lo que hasta ese momento había sido posiblemente su mejor actuación desde su llegada al Real Valladolid.
