El Real Valladolid terminó saboreando un sufrido triunfo (1-0) frente al FC Andorra. Lo hizo en un duelo con dos tiempos diferenciados, tal y como explicó Fran Escribá: “Hemos hecho una buena primera parte y en la segunda ellos han sido más el Andorra, con más posesión, y se nos hizo larga por momentos”.
El técnico blanquivioleta comentó que acertaron “con el sistema inicial”. “Ajustamos muy bien, aunque sabíamos que nos íbamos a quedar cortos en las bandas. En la segunda parte pasaron a tres centrales y nos complicaron más a la espalda de nuestra defensa y acumulando gente en campo contrario”, analizó, aunque apuntó que solo les generaron peligro “en centros laterales”.
También señaló que aprovecharon la pausa de hidratación de la segunda mitad para corregir detalles. “Les dijimos que la forma de dominarles era tener más el balón, pero ellos apretaban bien hacia delante. Hemos sufrido, pero no tenía la sensación de que al equipo se le escapase el partido”, dijo. En ese sentido, aseguró que lo ocurrido fue “más mérito de ellos que demérito nuestro”. Eso sí, recalcó que el Real Valladolid ha sido “el equipo menos dominado de sus rivales en estas cuatro jornadas” y puso en valor la portería a cero.
En la segunda parte echó de menos “tener más el balón, pero era complicado”: “Si lo hubiéramos tenido, habríamos podido atacar más. El equipo ha trabajado mucho. A De Rooij lo tuvimos entre algodones por una molestia física y lo ha hecho bien”.
Preguntado por el gol anulado, Escribá comentó que el árbitro les dijo que “tiraron las líneas de forma manual”, ya que hubo “un fallo del semiautomático”.
Bajas
A la conclusión del encuentro vio la tarjeta roja Mathis Lachuer, tras estar involucrado en una trifulca. “Había hecho un partido serio y me cabrea muchísimo porque ya teníamos a dos jugadores que no van a poder estar. Me parece un fallo muy grave que no va a volver a ocurrir”, aseveró el entrenador blanquivioleta.
En cuanto a las bajas, Fran Escribá explicó que “Dani Pérez va a estar algunas semanas fuera por una rotura”: “Ojeda tienen que decirnos algo los doctores. Miguel Rubio tuvo una pequeña molestia en el entrenamiento de ayer, no le han hecho la prueba y no queríamos correr ningún riesgo”.
En una semana Zorrilla volverá a abrir sus puertas para el partido del domingo 13 (16.15 horas) contra el Real Oviedo. Preguntado por el reencuentro con la afición, el técnico dijo que “falta todavía un poco más de unión”. “Creo que nos equivocamos pitando, pero cada uno hace lo que quiere. Me gustaría que estuviéramos más unidos y tuviéramos más paciencia con los jugadores”, concluyó.
