Empieza a andar una nueva Unión Deportiva Las Palmas que mantiene en el banquillo a Pepe Mel. A pesar de varias reuniones de la dirección deportiva con otros entrenadores, desde la entidad grancanaria han confiado en el experimentado técnico madrileño para llevar a la nave amarilla a algo más que una permanencia holgada. Esta temporada la exigencia será mayor y el objetivo está puesto en entrar en la promoción de ascenso.
Para ello, el cuerpo técnico ha probado diferentes esquemas durante la pretemporada, siendo el 4-3-3 el más recurrido por el entrenador. Este sistema dio buenos resultados en una pretemporada notable donde el conjunto grancanario pudo doblegar a equipos de Primera como el Espanyol o el Cádiz, además de un equipo de la Premier como el Wolves. Las sensaciones han sido inmejorables.
Con ocho refuerzos, la Unión Deportiva Las Palmas ha intentando rejuvenecer la plantilla, dando salidas a jugadores tan importantes como Aythami Artiles, Javi Castellano, Dani Castellano y Sergio Araujo, que formaban el mayor recuerdo del anterior paso amarillo por la Primera División. Ahora, se ha incorporado a jugadores con más juventud y ganas de reivindicarse una vez han dado pasos hacia detrás, como son los casos de Peñaranda y Sadiku.
Las cualidades individuales de los jugadores están fuera de toda duda. Quizás ese es uno de los puntos fuertes. Cualquier jugador está capacitado para ‘romper’ el partido, desde Sergio Ruiz hasta Jesé Rodríguez, pasando por Pejiño o por Alberto Moleiro, que ha sido la revelación de la pretemporada con tan solo 17 años.
En duda se encuentra la solidez defensiva. Como siempre, el exceso de goles encajado es un mal endémico que tiene el club grancanario. Con la veteranía de Raúl Navas más la juventud de Erick Ferigra, que se formó en la cantera del Barcelona, Pepe Mel espera corregir la sangría de goles que cada temporada acompaña a la UD Las Palmas.
Artículo de: udlaspalmasnet






