El partido de ida de dieciseisavos de final de Copa del Rey entre el Mallorca y el Real Valladolid comenzó con problemas para ambos equipos, ya que el minuto 2 el encuentro se tuvo que suspender por un apagón en las torres de iluminación del campo producido por una fuerte tormenta. Son Moix se quedó a oscuras como se puede ver en la foto de Mundo Deportivo.
Los jugadores esperaron en vestuarios cerca de unos doce minutos antes de que se reanudara el fluido eléctrico.






