El mercado de fichajes del Real Valladolid está dejando una línea bastante clara en la planificación de Víctor Orta: juventud, margen de crecimiento y contratos que permitan construir un proyecto a medio y largo plazo.
Los nueve fichajes analizados tienen una media de edad de solo 22,44 años, una cifra especialmente baja para un equipo que busca competir desde el primer momento por regresar a Primera División.
Ordenados de menor a mayor edad, las incorporaciones son:
Víctor Fernández Jr. – 18 años
Robin van Duiven – 20 años
Dani Pérez – 21 años
Víctor Barberá – 21 años
Thiago Ojeda – 23 años
Yeray Cabanzón – 23 años
Kaj de Rooij – 25 años
Álex Balboa – 25 años
Luis Chacón – 26 años
Una media de apenas 22,44 años
Los números reflejan claramente el rejuvenecimiento de la plantilla. Cinco de los nueve jugadores tienen 23 años o menos, mientras que el más veterano de todos ellos es Luis Chacón, con apenas 26.
Como referencia, Transfermarkt sitúa actualmente la edad media de la plantilla del Real Valladolid alrededor de los 25 años, por lo que este grupo de incorporaciones se encuentra aproximadamente dos años y medio por debajo de la media del equipo.
Especialmente llamativa resulta la llegada de Víctor Fernández Jr., con solo 18 años, cedido por el Valencia. Víctor Orta confirmó en su presentación que se trata de una cesión sin opción de compra, ya que el conjunto valenciano no quiso incluirla en la operación.
También destacan Robin van Duiven, de 20 años, y Víctor Barberá, de 21, dos delanteros que encajan perfectamente en esa búsqueda de futbolistas jóvenes con capacidad para aumentar su rendimiento y su valor.
Van Duiven llegó libre y firmó hasta 2029, mientras que Barberá también quedó vinculado hasta 2029.
Contratos largos para proteger el patrimonio
La juventud no es el único denominador común. El Real Valladolid está intentando asegurar a buena parte de sus incorporaciones durante varias temporadas.
Kaj de Rooij, de 25 años, firmó hasta 2030 tras llegar libre; Thiago Ojeda, de 23, también tiene contrato hasta 2030; y el caso más evidente es el de Luis Chacón, vinculado al club hasta 2031.
También Yeray Cabanzón, de 23 años, ha firmado hasta 2029 después de que el Real Valladolid alcanzase un acuerdo con el Racing de Santander para su traspaso.
Por su parte, Álex Balboa, de 25 años, se ha comprometido hasta 2028.
Fichar rendimiento presente, pero también valor futuro
La estrategia parece ir más allá de encontrar jugadores capaces de rendir en Segunda División. El Real Valladolid está incorporando futbolistas que, si ofrecen un buen rendimiento, todavía tienen recorrido para desarrollarse y aumentar su valor de mercado.
Es una política diferente a construir una plantilla alrededor de futbolistas que se encuentren en la recta final de sus carreras. Orta está apostando principalmente por jugadores que todavía pueden ofrecer sus mejores temporadas en Valladolid.
Una plantilla para competir y crecer
Los datos dejan pocas dudas sobre la dirección que está tomando la planificación deportiva.
22,44 años de media entre los nueve fichajes, ninguno por encima de los 26 años y contratos largos para buena parte de las incorporaciones.
El objetivo inmediato será formar un equipo competitivo que pueda pelear por regresar a Primera División, pero detrás de los movimientos también aparece una segunda intención: revalorizar futbolistas y generar patrimonio deportivo para el Real Valladolid.
Víctor Orta está rejuveneciendo al Pucela. Y, por ahora, el mercado demuestra que la juventud y el margen de crecimiento se han convertido en dos de los pilares del nuevo proyecto blanquivioleta.
