El Real Valladolid volvió a tener más balón que su rival, pero apenas consiguió transformar ese dominio en peligro real. La derrota ante el Real Oviedo deja una estadística especialmente reveladora: el Pucela realizó 13 disparos, pero solamente uno encontró portería.
Los datos oficiales del encuentro muestran una enorme diferencia entre el volumen de juego generado por el Real Valladolid y su capacidad para finalizar las acciones. El Oviedo, en cambio, fue mucho más eficaz: realizó 12 remates, seis de ellos entre los tres palos, y marcó tres goles. Los datos del centro estadístico reflejan además 521 pases del Valladolid frente a 378 del conjunto asturiano.
13 disparos y solo uno entre los tres palos
El Real Valladolid terminó el encuentro con 13 tiros, uno más que el Oviedo. El problema estuvo en la precisión. De esos 13 intentos blanquivioletas:
1 fue a puerta
8 se marcharon fuera
4 fueron bloqueados
Eso significa que apenas el 7,7% de los disparos del Real Valladolid encontró portería. El contraste con el Oviedo fue enorme. Los asturianos realizaron 12 tiros y seis fueron a puerta, una precisión del 50%. Además, tres de esos seis remates terminaron en gol.
521 pases no se tradujeron en ocasiones
El Real Valladolid también dominó claramente la circulación de balón.
El equipo de Fran Escribá completó 521 pases, frente a los 378 del Oviedo, y terminó con un 58% de posesión. De esos 521 pases, 433 fueron precisos, lo que supone un 83% de acierto. El Oviedo completó 287 con una precisión del 76%. La diferencia fue de 143 pases más para el Pucela, pero ese dominio no tuvo correspondencia en el marcador.
Mucho volumen, muy poca amenaza
La fotografía estadística del partido es especialmente dura para el Pucela:
Tiros: Valladolid 13 - Oviedo 12
Tiros a puerta: Valladolid 1 - Oviedo 6
Precisión de tiro: Valladolid 7,7% - Oviedo 50%
Pases: Valladolid 521 - Oviedo 378
Precisión de pase: Valladolid 83% - Oviedo 76%
Ocasiones claras: Valladolid 3 - Oviedo 2
Ocasiones claras falladas: Valladolid 3 - Oviedo 1
El Real Valladolid tuvo más balón, realizó más pases, disparó incluso una vez más y generó más ocasiones claras. Pero solo obligó una vez a intervenir al portero rival.
El dato resume buena parte del problema ofensivo del equipo: tener la pelota y acercarse al área no está siendo suficiente si después casi ningún remate termina entre los tres palos.
