El Real Valladolid suma 14 goles en sus últimos seis encuentros, pero las derrotas ante Eldense y Granada frenan la traducción de esa mejora ofensiva en puntos.
El Real Valladolid ha encontrado continuidad de cara a la portería contraria. El gol de Iván Garriel en Granada prolongó a seis jornadas consecutivas marcando una racha que comenzó en Ceuta y que ha dejado 14 tantos en seis encuentros, una media de 2,33 por partido.
El equipo de Fran Escribá ha visto puerta frente a Ceuta, Córdoba, Las Palmas, Albacete, Eldense y Granada. Sin embargo, esa producción ofensiva se ha traducido en ocho puntos de dieciocho posibles, con dos victorias, dos empates y dos derrotas.
La secuencia comenzó con el 1-1 en Ceuta y continuó con el triunfo por 3-1 ante el Córdoba. Después llegaron el 2-2 en Las Palmas y el 5-0 frente al Albacete, el resultado más contundente de este tramo. Aquellos cuatro encuentros permitieron encadenar una racha sin perder que se rompió con las derrotas contra el Eldense, por 2-3, y el Granada, por 2-1.
Jornada | Partido | Resultado | Goles del Valladolid | Puntos |
6 | Ceuta – Real Valladolid | 1-1 | 1 | 1 |
7 | Real Valladolid – Córdoba | 3-1 | 3 | 3 |
8 | Las Palmas – Real Valladolid | 2-2 | 2 | 1 |
9 | Real Valladolid – Albacete | 5-0 | 5 | 3 |
10 | Real Valladolid – Eldense | 2-3 | 2 | 0 |
11 | Granada – Real Valladolid | 2-1 | 1 | 0 |
Total | Seis partidos | — | 14 | 8 |
La diferencia respecto al inicio del campeonato es notable. En las primeras cinco jornadas, el Valladolid había marcado dos goles; en las seis siguientes ha conseguido catorce. De este modo, el 87,5 % de sus 16 tantos del curso se concentra en este último tramo.
El problema aparece al observar la otra portería. Durante estos seis encuentros, el Valladolid ha recibido nueve goles y únicamente ha dejado su meta a cero frente al Albacete. En las dos últimas jornadas ha encajado cinco tantos, una cifra que ha impedido sacar rendimiento a los tres que marcó.
Además, tanto contra el Eldense como en Granada, el equipo consiguió empatar en la segunda parte y terminó perdiendo. La capacidad para reaccionar y marcar sigue presente, pero necesita un mayor respaldo defensivo para sostener los resultados. El ataque ha ganado continuidad; el siguiente paso es convertirla en puntos.
