El delantero canario del Real Valladolid Sandro Ramírez que se encontraba negado ante la portería desde el 7 de mayo de 2017 que marcó al Celta, vistiendo la camiseta del Málaga, cerró este domingo una pesadilla que se prolongaba desde hacía dos años y medio, anotando a Mallorca el tercer gol del Pucela.
Han sido cuatro equipos (Everton, Sevilla, Real Sociedad y Valladolid), dos ligas, tres temporadas distintas y 51 partidos, los que ha necesitado el atacante para reencontrarse con el gol. Lo consiguió en la goleada del Valladolid frente al Mallorca en Pucela. Hay que señalar en Liga llevaba ese tiempo sin marcar, pero en noviembre 2017 con el Everton marcó en UEFA.
