Miguel Rubio ha sido presentado como nuevo jugador del Real Valladolid y ha dejado claras sus sensaciones en su regreso a la entidad blanquivioleta. El central, que ya pasó por el Promesas años atrás, reconoció que regresar a Zorrilla supone cumplir un objetivo que tenía desde aquella primera etapa.
«Es un orgullo volver. Soñaba con estar algún día en el primer equipo. Vuelvo siendo un hombre, con mucha más experiencia y partidos», aseguró Rubio, quien considera que su conocimiento de la categoría puede ser importante para el nuevo proyecto vallisoletano. «Conozco bien la categoría y los pilares para que los equipos vayan para arriba. Lo que me ha hecho volver es lo que viví aquí y la gente que sigue», explicó.
El defensa también agradeció las palabras de Víctor Orta y el interés mostrado por el director deportivo desde el comienzo del verano. Durante su presentación tuvo además palabras de agradecimiento para su familia, su pareja y sus representantes.
Rubio explicó que, a su regreso, ha encontrado algunos cambios en las instalaciones, aunque mantiene intacta la imagen que tenía de la entidad: «Sigue siendo un gran club, una gran ciudad y una gran afición». El objetivo ahora es ayudar a modificar la tendencia de las dos últimas temporadas y disfrutar de esta nueva etapa: vuelve para «cambiar la dinámica de estos dos últimos años» y para «ser feliz» en Valladolid.
Con una plantilla rejuvenecida, el central está dispuesto a asumir responsabilidades dentro del vestuario. «Es un equipo muy joven, soy el tercer jugador de más edad. Cojo ese rol de líder y veterano», señaló. Rubio también destacó que el Real Valladolid cuenta con una defensa «de mucho nivel».
El futbolista conoce además perfectamente a Fran Escribá, con quien coincidió anteriormente en el Granada CF. Sobre el técnico blanquivioleta fue contundente: «Es el entrenador adecuado para el proyecto».
Rubio ya trabaja a las órdenes de Escribá y durante los entrenamientos se le ha podido ver utilizando una máscara protectora. El propio jugador explicó el motivo: sufrió «varias fracturas en la nariz» y pasó por quirófano después de terminar la pasada temporada. «Me da seguridad y es más por precaución», aclaró.
Miguel Rubio inicia así su segunda etapa en Valladolid, esta vez como integrante del primer equipo y dispuesto a asumir un papel importante tanto dentro del terreno de juego como en un vestuario marcado por su juventud.
