Fran Escribá ya empieza a perfilar el Real Valladolid que quiere construir para la próxima temporada. El técnico, que aterrizó en el banquillo blanquivioleta en febrero, tiene claro que hay un grupo reducido de futbolistas sobre los que pretende levantar una base sólida. Salvo oferta irrechazable, siete nombres parten con la etiqueta de intocables: Álvaro Aceves, Iván Alejo, Iván Garriel, Pablo Tomeo, David Torres, Mathis Lachuer y Julien Ponceau.
La idea del entrenador pasa por mantener una columna vertebral fiable, joven en varios puestos y con margen de crecimiento. En una plantilla que afrontará una profunda remodelación durante el mercado de fichajes, estos siete jugadores aparecen como piezas prioritarias dentro de la planificación deportiva. El resto de futbolistas serán evaluados durante la pretemporada, aunque muchos de ellos deberán buscar una salida para aligerar plantilla y masa salarial.
En la portería, Álvaro Aceves se ha ganado la confianza del club. El guardameta acumuló 990 minutos esta temporada en LaLiga Hypermotion. Su continuidad permitiría al Valladolid mantener una apuesta de la casa bajo palos, con margen para seguir creciendo y asentarse definitivamente en el primer equipo.
La defensa es la zona donde Escribá parece tener más clara la base. David Torres ha sido uno de los futbolistas con mayor carga de minutos, con 3.236 minutos y 1 gol. A su lado, Pablo Tomeo también ha tenido peso importante, con 2.962 minutos, 1 gol y 1 asistencia. Ambos centrales aparecen como piezas fundamentales para dar estabilidad a la zaga.
En los laterales, Iván Alejo y Garriel representan perfiles muy diferentes, pero ambos entran en los planes. Alejo ha sido uno de los más utilizados del curso, con 2.819 minutos, 1 gol y 1 asistencia. Garriel, por su parte, ha disputado 512 minutos, sin goles ni asistencias, pero sigue siendo una apuesta de futuro para el carril izquierdo por juventud, proyección y vinculación con el club.
En el centro del campo, Escribá quiere apoyarse en dos jugadores llamados a marcar el ritmo del equipo. Mathis Lachuer cerró la temporada con 861 minutos y 2 asistencias, mientras que Julien Ponceau tuvo más continuidad, con 2.452 minutos, 1 gol y 3 asistencias. El francés aparece como uno de los jugadores llamados a tener un papel importante en la creación de juego del nuevo Real Valladolid.
Con estos siete nombres como punto de partida, el Real Valladolid afronta un verano decisivo. La plantilla necesita cambios, salidas y ajustes, pero Escribá ya tiene identificados a los futbolistas que considera básicos para intentar construir un equipo competitivo, reconocible y con una estructura más sólida que la de la pasada temporada.
