El fichaje de Miguel Rubio por el Real Valladolid ya está cerrado y comienzan a conocerse más detalles de la operación acordada con el Espanyol. El central llegará en propiedad a Zorrilla y firmará un contrato para las próximas cuatro temporadas.
Según informa La Grada Ràdio, el Real Valladolid ha conseguido cerrar el traspaso de Miguel Rubio sin tener que abonar al Espanyol una cantidad fija por su incorporación. El acuerdo, sin embargo, contempla diferentes variables que podrían generar ingresos para el conjunto catalán en el futuro.
Cuatro temporadas y sin desembolso inicial
La citada fuente señala que Miguel Rubio firmará con el Real Valladolid por cuatro temporadas, confirmándose así que su llegada será mediante un traspaso definitivo y no a través de una cesión.
El Pucela no pagará ninguna cantidad fija en este momento por hacerse con los derechos del central. El Espanyol ha aceptado esta fórmula introduciendo una serie de bonus vinculados al rendimiento deportivo.
En concreto, La Grada Ràdio explica que las variables acordadas dependen principalmente de dos circunstancias: un posible ascenso del Real Valladolid y el número de partidos que dispute Miguel Rubio con la camiseta blanquivioleta.
Por tanto, el Espanyol podría recibir determinadas cantidades más adelante si se cumplen los objetivos establecidos en el acuerdo entre ambos clubes.
El central que buscaba el Real Valladolid
La información amplía lo adelantado este jueves por MARCA Valladolid, que daba por cerrado el fichaje de Miguel Rubio y señalaba que el futbolista se incorporará a los entrenamientos del conjunto pucelano la próxima semana.
El Real Valladolid consigue así reforzar el centro de la defensa después de la salida de Mohamed Jaouab y lo hace con una operación especialmente interesante desde el punto de vista económico: un central en propiedad, con cuatro años de contrato y sin un desembolso fijo inicial.
A falta del anuncio oficial del Real Valladolid, todo está preparado para que Miguel Rubio se convierta en nuevo jugador blanquivioleta hasta 2030, con el Espanyol pendiente de unas variables que podrían reportarle ingresos en función del rendimiento del futbolista y del Pucela.
