El Real Valladolid 2026/27 ya está en marcha. El sábado, en Las Rozas y frente al Getafe, comenzó a rodar un nuevo proyecto blanquivioleta. El segundo bajo la propiedad de Gabo Solares y con Víctor Orta al frente de la dirección deportiva.
Un Pucela que tiene muchas caras nuevas, pero también mucho trabajo pendiente en los despachos. Porque tan importantes son los que llegan como los que todavía tienen que salir.
La plantilla necesita adelgazar y, especialmente, necesita reducir una masa salarial que se ha convertido en uno de los grandes lastres del club. Hay varios futbolistas en la “rampa de salida” y buena parte de lo que pueda hacer el Real Valladolid durante el resto del mercado dependerá precisamente de esas operaciones.
Pero no nos desviemos del tema, que me lío con nada.
MUCHAS CARAS NUEVAS
El primer amistoso permitió empezar a conocer al nuevo Real Valladolid de Fran Escribá.
Luis Chacón, Robin van Duiven, Kaj de Rooij, Víctor Fernández Jr., Víctor Barberá, Thiago Ojeda y Dani Pérez forman parte de la profunda renovación que está llevando a cabo el club.
Y todavía quedan piezas por incorporarse al grupo. Yeray Cabanzón y Álex Balboa se unirán al equipo en la concentración de Los Ángeles de San Rafael.
A todo ello hay que sumar el regreso de futbolistas que estaban cedidos, como Jorge Delgado, Arnu o Trilli, además de jugadores procedentes del Promesas como Galde.
Muchas caras nuevas para un equipo que todavía está lejos de tener su plantilla definitiva.
UN PRIMER EXAMEN EXIGENTE
Y para empezar, el Getafe.
Un rival que tiene el concepto de “amistoso” bastante oxidado. Los azulones compiten prácticamente cada balón como si hubiera puntos en juego y, además, llegaban al encuentro con bastante más rodaje que el Real Valladolid.
El resultado fue un 0-0.
No fue un partido brillante. Hubo pocas ocasiones y la producción ofensiva del Pucela fue escasa, especialmente durante la primera mitad. Pero también vimos a un equipo que fue capaz de competir y mantenerse firme ante un rival de Primera División que estaba más avanzado en su preparación.
Y, en estos momentos de la pretemporada, eso también cuenta.
CHACÓN Y OJEDA, MIS DOS DESTACADOS
Si tuviera que quedarme con dos nombres de este primer partido serían Luis Chacón y Thiago Ojeda.
Personalmente, fueron las dos incorporaciones que más me gustaron. Creo que ambos destacaron no solamente entre los recién llegados, sino también por encima de varios de los futbolistas que ya estaban la temporada pasada.
Pero sería absurdo empezar a repartir aprobados y suspensos después de 90 minutos de pretemporada.
Estamos en julio. Hay jugadores que prácticamente acaban de llegar, otros necesitan coger ritmo y el propio equipo tiene que aprender y asimilar lo que quiere Fran Escribá.
Por eso, paciencia.
UN PEQUEÑO RAYO DE ESPERANZA
Lo más importante que me dejó el partido contra el Getafe fue otra cosa: el Real Valladolid compitió.
Puede parecer poco, pero después de las dos últimas temporadas quizá no lo sea tanto.
No sabemos todavía si este equipo estará arriba, en mitad de la tabla o tendrá que mirar hacia abajo. Es demasiado pronto incluso para imaginarlo. Pero hay algo que sí debemos exigir desde el primer día: competir.
Queremos un Real Valladolid capaz de mirar de tú a tú a cualquier rival. Un equipo que pueda ganar o perder, porque esto es fútbol, pero que cuando pierda lo haga dejándolo todo y con la cara bien alta.
Queremos volver a sentirnos orgullosos de nuestro equipo.
Este 0-0 contra el Getafe no significa prácticamente nada a nivel de resultados. Era el primer partido de pretemporada. Pero sí nos deja ese pequeño rayo de esperanza al que agarrarnos.
Ahora toca seguir trabajando.
Víctor Orta todavía tiene mucho que hacer en el mercado, especialmente con las salidas. Y Fran Escribá tiene por delante la tarea de conseguir que todas estas nuevas piezas encajen y que la maquinaria empiece a funcionar.
Queda muchísimo verano.
Pero después de dos temporadas que fueron para llorar, simplemente pedimos algo mucho más sencillo: un Real Valladolid competitivo, reconocible y digno de su afición.
Ojalá este sea el comienzo.
AUPA PUCELA Y NOS VEMOS EN ZORRILLA.
