El Real Valladolid ha visto portería en Cádiz, Ceuta, Las Palmas y Granada, pero solo ha sumado tres puntos de doce posibles. Sus cinco goles fuera de casa no han sido suficientes para estrenar el casillero de victorias a domicilio.
El Real Valladolid ha encontrado el camino del gol lejos de Zorrilla, aunque sigue sin encontrar el de la victoria. Después de quedarse sin marcar en sus visitas a Mallorca y Eibar, el conjunto de Fran Escribá ha encadenado cuatro desplazamientos ligueros consecutivos anotando. El avance ofensivo, sin embargo, apenas se ha traducido en tres empates y una derrota.
La secuencia comenzó en Cádiz y continuó en Ceuta, con sendos empates a uno. En Las Palmas, el Valladolid elevó su producción hasta los dos tantos, pero tampoco pudo llevarse los tres puntos: el encuentro terminó 2-2. La última salida, a Granada, dejó un desenlace todavía más amargo, con una derrota por 2-1 pese al gol de Iván Garriel.
Rival | Resultado | Goles del Valladolid | Puntos |
Cádiz | 1-1 | 1 | 1 |
Ceuta | 1-1 | 1 | 1 |
Las Palmas | 2-2 | 2 | 1 |
Granada | 2-1 | 1 | 0 |
Total | 3 empates y 1 derrota | 5 | 3 de 12 |
La principal dificultad aparece al mirar hacia la otra portería. El Real Valladolid ha encajado en los cuatro encuentros, con seis goles recibidos frente a los cinco marcados. Su capacidad para anotar le ha permitido competir por los puntos, pero no ha ido acompañada de la solidez necesaria para cerrar una victoria.
Las Palmas y Granada ilustran dos oportunidades distintas que se escaparon. En Gran Canaria, los blanquivioletas llegaron a ponerse por delante y terminaron empatando. En Los Cármenes, el tanto de Garriel devolvió la igualdad al marcador, pero el equipo volvió a encajar y se marchó de vacío.
El balance deja un reto claro para Escribá: conseguir que la continuidad goleadora tenga más peso en los resultados. Marcar fuera de casa ya es una constante; convertir esos goles en victorias sigue siendo la asignatura pendiente.
