En el verano de 2018 Ben Arfa terminaba contrato con el PSG y quedaba libre para fichar por cualquier club, finalmente se decantó por el Rennes francés. Lo curioso es que tuvo sobre la mesa la insólita propuesta de un club amateur de Los Pirineos (Castétis-Gouze).

El contrato que le ofrecieron al actual jugador del Real Valladolid fue surrealista, la propuesta incluía un salario de 800 euros mensuales, con bonificaciones. Por cada gol que marcase le habrían pagado 20 euros y por cada roja que hubiese provocado 30.

En el contrato también se incluían algunas clausulas insólitas, como por ejemplo, que habría tenido que lavarse su equipación el mismo. Finalmente Ben Arfa terminó en el Rennes de la Primera División francesa.