Guilherme Fernandes atraviesa uno de los momentos más dulces de su carrera. El guardameta del Real Valladolid concedió una entrevista al diario portugués O JOGO en la que repasó su excelente temporada en el conjunto blanquivioleta, sus ambiciones colectivas e individuales y su anhelo de llegar, algún día, a la Selección Nacional de Portugal.

El portero luso no escondió cuáles son sus grandes objetivos en el presente curso: “En este momento, mis mayores deseos se centran, sin duda, en ascender y recibir el premio Zamora esta temporada”. Un doble reto que refleja tanto su ambición personal como su compromiso con el proyecto del Valladolid. En clave internacional, Fernandes fue claro pero prudente: “Todo jugador tiene el deseo de jugar y defender los colores de su país. Yo no soy diferente. Quién sabe en el futuro próximo. Tengo que seguir trabajando y centrarme en lo que puedo controlar”.

El crecimiento del guardameta está siendo constante y él mismo lo reconoce. “Ha sido una evolución muy positiva, en constante crecimiento. Estar en un club como el Real Valladolid, siendo uno de los más destacados, es algo que me levanta mucho la moral”, explicó. Además, destacó la exigencia y la visibilidad de LaLiga Hypermotion, una categoría “muy competitiva”, con estadios llenos y una atención constante sobre el rendimiento de los futbolistas.

Fernandes considera esta temporada como “especial”, no solo por su protagonismo, sino por el contexto del club. “Estoy en un club grande y reconocido en España, con aspiraciones claras de ascenso. Eso le da un sabor diferente a la temporada. Siento que me estoy consolidando”, afirmó.

El respeto por la historia del Real Valladolid también estuvo muy presente en sus palabras. “Es un club con mucha historia y prestigio en España. Cualquiera que venga a jugar aquí sabe que el Valladolid tiene que volver a Primera División cuanto antes; ahí es donde debe estar”, subrayó con convicción.

Pensando en el futuro, el guardameta no ocultó su ilusión por competir en la élite: “Claro que me imagino jugando en LaLiga el año que viene, pase lo que pase. Es un sueño y una meta”. Sin embargo, insistió en que su foco está plenamente en el presente: lograr el que sería su tercer ascenso, tras los conseguidos con Estrela da Amadora y Betis Deportivo.

Por último, Fernandes reveló que su buen rendimiento no ha pasado desapercibido en su país. “Este verano recibí propuestas de clubes de Primera y Segunda División de Portugal”, confesó, dejando claro que su apuesta por el Real Valladolid fue una decisión meditada y alineada con su deseo de seguir creciendo y compitiendo al máximo nivel.

Con ambición, madurez y los pies en la tierra, Guilherme Fernandes se ha convertido en una de las piezas clave del Valladolid en su camino de regreso a la élite del fútbol español.