El ex jugador del Real Valladolid Javi chica ha sido entrevistado en la web Flashscore y habló sobre la situación actual del Pucela: “Bueno, la verdad es que sigo todo más a distancia. Es cierto que tengo una gran conexión con ellos, de hecho, la semana que viene viajaremos a Valladolid, porque mi hija nació allí, es de Valladolid. Tengo esa conexión, me gusta que las cosas le vayan bien. Pero es cierto que, con el cambio de propietario de Carlos Suárez a Ronaldo, lo que tiende a suceder son estas expectativas que no se cumplen. No es fácil decir que vas a jugar en las competiciones europeas y luego el equipo será descendido dos veces. Esperemos que ahora, con el cambio de propietario, el equipo se estabilice, gane fuerza y tal vez no sea el equipo que suba, vuelva a ser descendido, vuelva a ser ascendido, sino que haga ese recorrido que equipos como el Espanyol tienen que hacer cuando son descendidos, como hicieron el Villarreal y la Real Sociedad, por ejemplo, y que se fortalezca en la Primera División. Esperemos que este descenso, más el cambio de propietario, les ayude a ganar esa fuerza y a poder ser promovidos con peso, como digo, porque tienen que ser promovidos. Como ocurrió el primer año en que el Espanyol fue descendido, hace dos temporadas”.
También habló sobre su etapa en el Real Valladolid, recordándolo como una etapa buena: “Muy bueno, para ser honesto. Para mí, fueron dos épocas. La primera fue… el otro día vi un recorte, que la primera temporada había terminado, en el que Rubi era el entrenador. Me recibieron con muchas dudas por mi paso por el Sevilla, por el Betis, y tuve muchas dudas aquí como jugador. En el recorte del periódico se decía que fui considerado el mejor jugador de la época, dejando de lado a Mojica, que se había destacado mucho, pero sobre todo por la reputación que traía conmigo, como un jugador un poco ofensivo, limitado en el ataque, que no pasaba mucho del centro del campo, y el periodista, no recuerdo quién era, me hizo una muy buena valoración. Mi primer año fue muy bueno, llegamos a las semifinales de los playoffs, donde fuimos eliminados por Las Palmas, y luego acabamos subiendo, y el segundo año fue más difícil, pero también lo recuerdo como muy bueno, porque al fin y al cabo el fútbol, como ya he dicho, no todo son rosas, a veces tienes que vivir momentos en los que no juegas, en los que el entrenador no cuenta contigo, es difícil, hay lesiones, pero los aficionados siempre me dieron su cariño y la verdad es que estoy muy agradecido al Valladolid y a sus seguidores”.






