La salida de Iván Sánchez rumbo al Sepahan iraní ha supuesto un alivio económico para el Real Valladolid, pero no sin consecuencias. El director deportivo, Víctor Orta, explicó en rueda de prensa que parte del salario del futbolista, correspondiente al año anterior y aplazado en su momento, computa en el límite salarial de la presente temporada.
«Tenía una cantidad íntegra que cobrar por contrato, porque estaba aplazada del año anterior, y cuenta en el límite de coste de plantilla», reconoció Orta.
Durante la pasada campaña, la propiedad del club encabezada por Ronaldo Nazário optó por prolongar los contratos de varios jugadores con el objetivo de diferir sus salarios en más años. Iván Sánchez fue uno de los futbolistas acogidos a esta fórmula.
Aunque la desvinculación con el centrocampista rebaja la masa salarial actual por su elevada ficha, el pago de la parte pendiente dentro de la rescisión afecta a la planificación deportiva. El club tiene en cuenta este lastre en el límite de coste de plantilla a la hora de abordar nuevas incorporaciones en el mercado.
