Si no me falla la memoria, el primer robo escandaloso empezó en Balaidos con una actuación nefasta de Prieto Iglesias con la complicidad del golfo que se ha retirado el sábado Undiano Mallenco. Otra actuación al menos controvertida fue en el Sánchez Pizjuán con un gol anulado a Unal bastante discutible. Mas tarde de nuevo Undiano Mallenco, atracó sin ningun reparo en el Valladolid-Atlético, obviando una mano muy clara abierta de Arias. La fiesta volvió a continuar de forma consecutiva en Valencia. Primero ante el Valencia, levantando el banderín por supuesto fuera de juego cuando se quedaba solo y luego ante el Levante con Hernández Hernándenz el VAR, anulando por la cara un gol de Oscar Plano. En el Camp Nou, Piqué se tira ante la presencia de Míchel y pita penalty, la jugada no se revisa. Después de unas jornadas donde la cosa se tranquilizó, se decide anular un gol legal a todas luces a Kiko Olivas por fuera de juego posicional de Plano donde no interviene en la jugada. El escándalo continuó en el Wanda, donde otro golfo llamado Melero López se rió a nuestra cara, no pitando falta en el gol en propia meta de Joaquín y luego no pitando de nuevo penalty de Arias cuando despeja con el brazo abierto a corner. Y para terminar con el despropósito, en la última jornada donde no se jugaba nada, volvieron a perjudicar claramente al Valladolid con un penalty a Unal, donde el árbitro después de ir a revisarlo, decide que no hay nada cuando dos defensores del Valencia arrollan a Unal. Conclusión: Los peores árbitros son Prieto Iglesias e Iglesias Villanueva. Luego están los Meleros y los Hernandez Hernandez que son golfos por naturaleza. El único que se salva de la quema y apunta como un buen árbitro con sus virtudes y sus errores es Sánchez Martínez.