Uno de los jugadores que actualmente viste la camiseta del Real Valladolid y que tiene el futuro más incierto es el atacante Sandro Ramírez, el canario termina la cesión el 30 de junio y regresará al Everton con el que aún tiene contrato hasta junio de 2021. El futuro del delantero no es claro debido a que el club inglés no cuenta con él de cara a la temporada 20/21 y le estarían buscando un traspaso para recuperar parte del fichaje que realizaron en 2017 a cambio de 6 millones de euros.
El Real Valladolid es uno de los clubes que estarían dispuestos ha hacerse en propiedad del delantero, pero su salida del Everton también es incierta, ya que cobra cerca de 6 millones de euros (el Real Valladolid paga la tercera parte de su ficha) y además el Everton no tiene intención de desprenderse del jugador de manera gratuita, y ahí es dónde aparece el problema del canario, ya que con las condiciones actuales de su contrato y las exigencias del Everton no hay ningún equipo que esté dispuesto a pujar por él.
Para que Sandro deje de formar parte del Everton de manera definitiva, primero tendría que rebajarse el sueldo de manera muy considerable (opción no tan sencilla, ya que el jugador pese a que quiera jugar es complicado que renuncie a cobrar esa cantidad). Además, si finalmente el jugador decidiese rebajarse el sueldo, el Everton es el siguiente que tendría que hacer un esfuerzo a la hora de pedir un traspaso, ya que a día de hoy faltando un año de contrato al delantero pocos equipos ofrecerían más de millón y medio de euros, cantidad que el Everton hoy no aceptaría bajo ningún concepto.
