El jugador del Real Valladolid Moctar Sidi El Hacen ha comenzado esta semana a entrenar en solitario, lo que demuestra la mejoría que está teniendo en las últimas semanas de la lesión que le tiene aparatado de los terrenos de juego desde junio de 2021. Por ley, si un jugador no está de baja médica tiene que tener ficha con el equipo, por lo que de recuperarse antes de junio tendría que estar inscrito al menos en el Real Valladolid.
Decimos al menos, porque si en enero se le buscase salida no habría problema, pero tras más de 6 meses parado será complicado que algún club apueste por el jugador, y de ahí que sea muy probable que el Real Valladolid tenga que tenerle inscrito entre esas 25 fichas de la plantilla. Esto supondría que el Real Valladolid tendría que dar de baja a un jugador más de lo previsto para cuadrar las 25 fichas que puede tener un equipo. La clave será la fecha de su vuelta, pero todo apunta a que el alta será antes de junio, por lo que debería de tener ficha con el primer equipo del Real Valladolid.
Si un club no inscribe a un jugador y, por ende, éste no tiene «licencia para jugar», se le está privando de un derecho: el derecho a trabajar en lo que se le supone, el fútbol. Esta figura se denomina derecho a la ocupación efectiva y es la obligación del empresario/club de proporcionar al trabajador/futbolista la posibilidad de jugar, que no un derecho a jugar. Ese incumplimiento contractual grave del derecho a la ocupación efectiva, es decir a tener, al menos, la posibilidad de cumplir con su trabajo (jugar), si existe, dará al jugador la vía de acudir al Juzgado. Así, el futbolista quedaría libre y cobrando una compensación.
Veremos como finalmente el Real Valladolid trata este tema con el centrocampista africano, si el club decide no inscribirle pese a tener el alta antes de junio, cabe la posibilidad de que El Hacen denuncie y el Real Valladolid le tenga que pagar una indemnización.






