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Los tres apuntes de Ignacio Bailador sobre la derrota del Real Valladolid contra el Levante

Los tres apuntes de la derrota del Pucela ante el Levante

1- Perder ante el Levante entraba dentro de lo posible porque triplica tu presupuesto, es el líder, lleva una dinámica excelente y tiene mucha confianza. Perder como perdió el Valladolid ayer retrotrae a la temporada pasada cuando un equipo con ventaja en el marcador se vuelve triste, cobarde, del montón. Fue como un mal púgil que no tiene ideas para atacar y pese a conseguir lanzar un gancho, al primer puñetazo que le dan cae a la lona. Y se levanta. peroya parece sonado y recibe varios golpes más que están cerca de dejarle KO. Sólo cuando se ve perdido, cuando el combate va a tocar a su fin, cuando el rivalva a ganar a los puntos, se relaja y no quiere hacer más daño, es capaz de tirar, al menos, de orgullo buscando un empate que ya parecía imposible. Dicen que es falta de alma, de carácter… yo creo que es más falta de fútbol. Es verdad que los errores de los tres goles son groseros, como dijo ayer Carlos Suárez al acabar el partido, pero no es menos cierto que el Valladolid no mereció más premio porque no propuso casi nada. Se encontró con un gol y apenas volvió a inquietar a Raúl.

2- Volviendo a la teoría de la manta, ahora ni nos tapamos bien los pies, ni la cabeza. En defensa pasamos a ser una verbena, lejos de aquel equipo rocoso de las primeras jornadas, y da la sensación de que el equipo de medio campo para adelante vive en una anarquía a la espera de un arranque de Villar, de una diablura de Jose o un balón perdido que cace De Tomás, pero sin un plan. Son escasos los momentos en los que los medios y los atacantes son capaces de asociarse, de crear ocasiones, de hacer goles. El segundo de ayer es un ejemplo de cómo debería jugar el Valladolid, pero nos engañaríamos si pensásemos que en ese tanto no tuvo que ver la relajación del Levante que con 3-1 se veía ya con los tres puntos.La responsabilidad de Paco Herrera en este punto es total. “Da la sensación de que el equipo no sabe a qué juega en ataque”, le indicó mi amigo Jose Luis Roji, de la Cadena SER, en sala de prensa. La lacónica respuesta fue: “Puede ser”.

3- Y es que no sólo son groseros los errores de ayer en los goles. También la falta de una idea clara en el juego de ataque, la ausencia de soluciones para la posición de extremo izquierdo o la confianza total en Míchel y Alex López, que no terminan de aportar lo que se espera de ellos. Son muy buenos, o eran muy buenos, pero tienen que dar mucho más. Es prioritario un ordenamiento del pensamiento, de volver al origen, de empezar a pensar en ganar un solo partido desde la defensa que hoy por hoy parece de goma. Basta con que Leao sea sustituido, que el Huesca te gana, basta con que Rafa se lesione que el Levante te mata por el centro. El equipo debe defender como uno y atacar como uno sin importar quien esté en el campo. Esa era la idea que se nos vendió en pretemporada y que ahora no se ve reflejada. El toque de atención a los errores infantiles y al intento de lucimiento personal que dio Suárez ayer debe ser el inicio de una terapia para empezar de cero.

PD. Una semana más, tranquilidad. Confiemos en que la experiencia de Paco Herrera sea capaz de darle la vuelta a esta situación. Prohibido mirar la clasificación hacia arriba… y hacia abajo.