Ahora bien, la calidad de Osorio en el remate ha quedado demostrada en los cuatro goles que ya lleva en lo que llevamos de campeonato, con una enorme efectividad en relación con el tiempo que ha estado en el césped y con una mención más que especial al trascendental tanto frente al Real Madrid. “Solo pienso en hacer mi trabajo, quiero marcar goles al equipo contrario, sea quien sea el portero. Estoy contento por el tanto”, afirmó.
El ariete del Valladolid defiende con firmeza sus creencias religiosas, que también le ayudan a mantener la esperanza cuando las cosas no marchan como le gustaría: “Gracias a Dios que me dio el gol. Tenía mucha fe de que podía entrar y que podía aportar al equipo, eso fue muy importante. Hacía mucho tiempo que no jugaba y que no tenía minutos, cuesta un poco. Toda la gloria para Dios, porque me dio la oportunidad de jugar, de marcar y de aportar”.
Eso sí, Osorio deja en manos del entrenador la posibilidad de haberse ganado un puesto en el once en las dos jornadas que faltan. “Eso depende del míster, yo me preparo para jugar. El punto es fundamental, nos saca del descenso. Ahora hay que seguir luchando y teniendo fe de que nos vamos a salvar”, concluyó.
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