El presidente del Valladolid ha llevado a los juzgados a Djukic y al Valencia por
incumplimiento de contrato • El partido es parte del pago por el traspaso de Barragán 

Miroslav Djukic ha pasado los
últimos dos días en Nyon junto a los entrenadores más importantes de Europa en una
reunión para acercar posturas y compartir conocimientos. Su foto con Benítez ha generado un aluvión de optimismo dentro del valencianismo.
Del glamour suizo pasará, en
pocas horas, a una situación,
al menos, desagradable.

El Valencia juega esta tarde, se ha tenido que adelantar el choque para evitar coincidir con el de la selección española, en Pucela ante el
Valladolid, su ex equipo. En
un principio debería ser una
alegría para el actual entrenador del Valencia, que dejó
una huella imborrable en la
afición y en los empleados del
club, pero ni mucho menos.

Su marcha al club de Mestalla fue traumática para el
presidente del Valladolid. Tanto, que como adelantó MARCA, a mediados de julio, decidió llevar al entrenador, a su
cuerpo técnico y al propio Valencia a los tribunales. La demanda se interpuso contra
Miroslav Djukic por incumplimiento de contrato y en la
misma se le reclamaba medio
millón de euros. Además, la
denuncia también incluía a
sus dos ayudantes, Dejan Ilic
y Ray Hernic-Coll por el mismo motivo. Además, denunció al Valencia como responsable civil subsidiario.

El caso es que el tema está
pendiente de ser juzgado y las
relaciones entre el entrenador y su ex presidente son tensas. Tampoco se puede decir
que con el club haya una buena relación. En el Valencia nadie entiende que Suarez les
acuse de responsables subsidiarios cuando ellos son terceros en la situación.
Con este panorama previo
sobre la mesa el amistoso de
esta tarde ha caído casi del
cielo. El partido es parte del
traspaso del lateral Antonio
Barragán al Valencia. El club de Mestalla pagó una cantidad y dentro del precio se incluía un partido en el estadio
del Valladolid. Allí, esta tarde
tendrán que verse las caras,
tanto Djukic en el césped, como Salvo, en el palco, con un
presidente que les ha llevado
a los tribunales. Un mal trago
asegurado.
Peligro deportivo

Con el morbo en el banquillo
y en el palco asegurados, el
césped también tiene lo suyo. Pocos esperaban que un
amistoso en parón por selecciones a principios de septiembre pudiera ser tan importante, pero para el Valencia lo es. La derrota ante el
Espanyol, sumada a la previsible ante el Barcelona, ha dejado al equipo algo tocado.

Han aparecido las primeras dudas y una derrota en
Valladolid no encendería las
alarmas, pero sí generaría
un malestar evidente en el
entorno. Habrá tiempo para
jugadores como Guaita, Ruiz,
Barragán o Parejo. Los menos habituales tendrán la
ocasión de mostrarse ante
el técnico. 
Fuente: MARCA